Por que a fin de cuentas la vida nunca fue más que una casualidad y las personas que encontré en ella no serían más que coincidencias. Una coincidencia de espacio y tiempo que me hizo llegar hasta tí, estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Te das cuenta de que las cosas solo suceden una vez y es ahí cuando mueres lentamente, aferrado a los recuerdos. Un placer coincidir en esta vida.
