domingo, 25 de agosto de 2013

Carta n° 290 a un remitente desconocido.

A veces un desconocido es más importante para nosotros que la suma de todos los 'amigos' que podamos tener. No ya solo por el misterio de descubrir y que sea alguien nuevo, alguien por conocer que aún no ha tenido tiempo de decepcionarnos. Sino por que a veces un desconocido es el mejor espejo, la mejor forma de mirarse a uno mismo. Allí nos vemos tal como somos, desde fuera. Allí podemos vaciarnos sin miedo de ser juzgados, de perder a nadie. Y comienzas a confiar tu vida a un extraño, basado en eso. Te viertes, te desbordas, te vacías y al mismo tiempo te conoces, te conocen. Hasta que un día te das cuenta de que ha pasado demasiado tiempo y de que cada vez es menos un extraño. Te das cuenta de que ya sabe demasiado sobre ti, de que ya aparece la palabra confianza como si fuera más persona que oídos. Te das cuenta de que ha llegado el momento de buscar a un nuevo extraño.

miércoles, 14 de agosto de 2013

'Pasó un día de verano... como todo en la vida.'

"I couldn't sleep last night because I know that it's over between us. I'm not bitter anymore, because I know that what we had was real. And if in some distant place in the future we see each other in our new lives, I'll smile at you with joy and remember how we spent the summer beneath the trees, learning from each other and growing in love. The best love is the kind that awakens the soul and makes us reach for more, that plants a fire in our hearts and brings peace to our minds, and that's what you've given me. That's what I hope to give to you forever. I love you. I'll be seeing you."