martes, 22 de septiembre de 2015


Fueron esas las palabras que se me vinieron a la mente allí, al ver por encima de su hombro la ciudad. Mi ciudad. De noche e iluminada, más bonita que nunca. Allí con aquellos jardines a los pies. Pasase lo que pasase, viniera lo que viniera.
"Yo ya he ganado" pensé.
Porque nadie puede robarnos un recuerdo mientras nosotros no estemos dispuestos a olvidar.