lunes, 10 de diciembre de 2012

A la estación de tren.  A el paseo por la comisura de la orilla que besaba nuestros pies y a la noche de sentirnos diminutos bajo las estrellas. A lo indescriptible de tu tacto en mi piel. Al calambre que produce. A la luna. A esa vieja foto olvidada que tomaste para mí. A los pasos que nos guíaron por aquella ciudad que convertí en mi Roma. A el calor de mi mano confinada en la tuya, de mi cuerpo en tus brazos. A tus besos perdidos en mi pelo, a el sonido que siempre me lleva a tí, me recuerda a tí. A cada paso. A el baile de tus manos en mi espalda dibujando caricias, a las cosquillas en mi pelo. A el cariño que has puesto conmigo. A los lazos que nos atan.
Hoy, quiero dedicar mis versos, mis besos, a todo lo que ha sido magia en esta historia, a toda esa magia dedico mis recuerdos. 

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