viernes, 5 de agosto de 2011

Efímero.

No te bastó con ser dueño de cada poro de mi piel, al parecer no era  lo que tu buscabas. Pero tu lo eras para mí, eras más que suficiente aunque en mi caso no bastó con desear cada milímietro de tu piel. Te tenía pero al parecer no estaba permitido pestañear en nuestro juego y tan pronto como abrí los ojos te habías ido. Ya no estabas. Fuistes tan efímero, pero supongo que debió pasar, eras fragil y no necesitastes más que un suave viento para despegar, volar lejos, lejos de mí. Quizás todo fue mi culpa, quizás debí amarrarte bien a mi pero  estaba ocupada decorando mis pensamientos con retratos tuyos. ¿Ahora? Ahora lo único que podre colgar sobre las paredes de mis sentimientos serán recuerdos.
Pasastes en tu tren de ída pero al parecer yo no era tu estación, sólo eras un pasajero más que buscaba su destino. Olvidaste tu maleta allí, dejastes grabado tu nombre en alguna pared y de algún modo tu presencia sigue en aquella estación.
Dejastes poco en mi pero lo que dejastes queda grabado y de ninguna manera conseguiré borrarlo. Me acostumbré quizas demasiado pronto a ver cada mañana tus ojos verdes color marihuanna, a palpar sin timidez alguna cada pequeño hueso en tu espalda, a sentir tu mano acariciando mi pelo. Hice planes para dos, moldeé mi clavícula para que la forma de tu cabeza encajara perfectamente, rellene mi vida de sentimientos de felicidad, pensé en lo afortunada que era al tenerte y que contigo yo ya no necesitaba a nadie más. Ahora borrar todo aquello que incruste en mi, eliminar cada recuerdo, acerte desaparecer de mis pensamientos...esto ya no será tan efímero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario