jueves, 16 de junio de 2011

¿Qué harias si no tuvieras miedo?

El sol me acariciaba la piel cubierta de arena y tenia el pelo lleno de sal recogido en un pequeño moño. Nuestros dedos estaban entrelazados y sus ojos tapados por las gafas de sol. Todo era perfecto. Entonces se quitó las gafas y me miró con sus ojos verdes.
-¿Qué piensas?
-Todos es demasiado perfecto, ¿no crees?
Leyendome los pensamientos, como solía hacer, dijo:
-Adivino que estarás pensando en lo imposible que será repetir este momento tan bonito.
Sonreí, lo que entendió como un sí.
-Te diré una cosa, haré lo que sea por que cada día de tu vida sea tan perfecto cómo este.
-¿Y si no lo consigues?
-Siempre te quedaran los recuerdos. De todos modos creo que tienes miedo y no hay "por qué".
-Si lo hay, miedo a perderte.
-¿Qué harías si no tuvieras miedo? A nada.
Pensé un rato.
-Dejaría de preocuparme por todo esto, disfrutaría contigo y te pediría una cosa.
-¿El qué?
-Que vinieses conmigo a ver lo que hay al otro lado del mar.
Sonrió y tiró las gafas de sol junto a su camiseta. Me agarró de nuvo la mano y comenzamos a correr hacia el mar.

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